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Violencia de género

A Emilia la quisieron secuestrar en Constitución y esta es su historia 

Actualizada 15/08/2017 06:57

Emilia estudia Comunicación en la UBA. Va a la facultad de sociales a cursar, en Constitución.

Fue a tomar el 53 en Entre Ríos y Humberto Primo a la noche. Pero lo que debería haber sido una vuelta a su casa normal terminó en el peor día de su vida. Unas personas intentaron meterla a un auto antes de subirse al colectivo.

"Estaba esperando el colectivo adelante de un auto negro, con vidrios polarizados y luces bajas encendidas (...) Cuando avanzó el 126, el auto negro se adelantó. No aceleró, solo se movió. Fue como si quisiera, entiendo ahora, que el bondi tapara la situación", contó Emilia en un post en Facebook.

"Yo me fui para atrás del auto, porque si venía el 53 no me iba a ver. Me quedé esperando, y quién sabe por qué miré para atrás en el momento justo en el que un hombre se abalanzaba sobre mí, con la puerta del auto trasera- derecha abierta. Intentó agarrarme y en el momento en que lo vi giré y grité mientras corría, primero en reversa. El grito jamás lo voy a olvidar, corrí esperando que esta vez me agarre. Era la corrida de cada pesadilla en la que alguien me persigue y mis piernas se debilitan. Corrí más de lo que siempre imaginé hacerlo si algún día me llegará a pasar algo así, porque nunca me creí capaz de poder reaccionar ante una situación así", dijo.

La historia no termina acá. Un policía empezó a llamarla con un silbato pero ella no podía parar de correr. Un chico la frenó y le preguntó si estaba bien, que un policía la estaba llamando.

"Le dije que no iba a ir, que “me quisieron levantar”. Frené y como pude desbloqueé el celular y mandé un audio a una conversación abierta que tenía con amigas con el fin de que me buscaran, supongo. Seguí corriendo hasta la facultad y en la última cuadra ya me sentía más en casa. Lo sé porque esta vez me crucé a un chico que me preguntó si necesitaba algo y le dije, como pude, que necesitaba llegar a la facultad porque me habían querido subir a un auto", contó.

En la facultad otros alumnos y profesores la ayudaron y la asistieron. Ahí fue cuando entro el policía que la quiso frenar preguntándole si "la quisieron robar dos dominicanos" y diciéndole que estaba viniendo un móvil para que haga la denuncia.

"Todo me resultó muy raro, y como pude le dije que la denuncia la iba a ser por mi cuenta, y que no eran dominicanos, que no me quisieron robar, ni tampoco había testigos. Tenía muchas ganas de decirle “¿DE DÓNDE SALISTE VOS?” pero tuve mucho miedo", cuenta.

"No me voy a olvidar de toda la gente que me ayudó. Del chico que me acompañó hasta la facultad cuando me vio llorando. De todos los que vinieron a darme contención e información para hacer la denuncia dónde, cuándo y cómo yo quiera. Del personal de la facultad, que gracias a él me pude ir por la otra salida para que no me vean salir los policías. De las chicas que me alcanzaron a mi casa en auto y me asesoraron de mil formas. De mi amiga que me vino a buscar al instante en el que le mandé el audio", escribió.

Según contó Emilia ya se comunicó con el Ministerio de Justicia y DDHH por trata de mujeres para hacer la denuncia.