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No sabés qué estudiar? Estos cinco CRACKS te cuentan por qué eligieron las carreras que eligieron 📚

Actualizada 18/04/2018 03:29

El momento en el que hay que decidir qué estudiar es crucial. En mi experiencia personal a uno siempre le suelen faltar datos: a los 17 o 18 años conocerse a sí mismo no es tan fácil como parece y, además, la información sobre las carreras y para qué sirven suele ser pobre.

Elegimos cinco personajes que son entre millennials y Generación X, con laburos que aman y un alto perfil en las redes y medios, para que cuenten por qué estudiaron lo que estudiaron. Y, sin embargo, todos son seres humanos con dudas, historias y anécdotas como el vecino del bondi ese que está leyendo esta nota por encima de tu hombro 😉

GALO SOLER ILLIA


FUENTE: UNSAM.

Galo Juan de Ávila Arturo Soler Illia es doctor en química y se especializó en nanotecnología. Además, hizo un postdoctorado en nanomateriales en la Universidad de Paris VI, fundó y dirigió por más de 10 años el grupo Química de Nanomateriales en la Comisión Nacional de Energía Atómica y es profesor en la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y la Universidad de Buenos Aires (UBA). Por sus investigaciones recibió, entre otros premios, dos Premios Houssay y un Konex de Platino.

Un curriculum larguísimo, lleno de logros. Pero toda historia empieza en algún lugar:

“Desde chiquito me gustaba mucho la ciencia y mis viejos me regalaron juegos de química a los cinco o seis años. Empecé a hacer experimentos, podías hacer colorcitos y manejar lo que querías. Una vez recuerdo que quemamos la mesa del comedor de casa”, dice.

“También hicimos un experimento para mostrar lo malo que era el humo del cigarrillo; eso hizo que mi viejo dejara de fumar. En el secundario fui al Nacional Buenos Aires y ahí teníamos laboratorios y computación, que me gustaba mucho, pero al final volví a la química. Cuando estás expuesto a un laboratorio, con profesores disponibles, es fácil aprender.”

“No sabía si hacer computación, química o física. Y a fines de los 80 estaba de moda la ingeniería genética. Fuimos con amigos a una charla vocacional y un señor de fuerte acento alemán nos convenció de que ingeniería genética es química y química es la mejor disciplina de todas. Esa persona que me convenció, diez años más tarde se convertiría en mi suegro”.

Finalmente: ¿qué es la nanotecnología? Así lo explica Galo:

“En la química, la escala natural de estudios son átomos y moléculas, es decir, aprendés cómo hacer objetos; y la nanotecnología sirve para hacer objetos pequeños.”


ALEJANDRO CROSA


IMAGEN: ACÁMICA.

Es un ingeniero de Sistemas (37 años) con amplia experiencia pero que, después de un paso fallido por la facultad, terminó siguiendo el camino por su cuenta. Mal no le fue: terminó programando en Silicon Valley para LinkedIn y Twitter.

Además, creó un bot de Ricardo Fort -que seguro conocés y que acá te contamos- que te contesta como “El Comandante” gracias a la Inteligencia Artificial que hay detrás.

Por qué dejó la universidad

“Cuando me di cuenta que una ayudante del profesor había empezado en la misma fecha que yo, se recibió y yo seguía cursando materias de segundo año, me di cuenta de que había fracasado. Lo más sorprendente de todo es que si bien el 80 por ciento de las materias no me interesaban en absoluto, en las que sí (programación, sistemas operativos, etcétera) igual me iba mal”, dice.

“Después de muchos años me di cuenta que el problema no era yo, sino que no encajaba en la forma tradicional de aprendizaje y puntaje. Creo que la universidad te prepara para ejercer una profesión, pero es solo ‘una forma’ de hacerlo, cada uno es distinto y la educación sigue usando métodos antiguos de enseñanza que dejan afuera a gente como yo”.

“Por suerte, siempre me gustó aprender por mi cuenta y dejar la universidad me impulsó a aprender más de lo que me apasionaba desde siempre, y poder llegar ahora a trabajar en la profesión que siempre me gustó, haciendo lo que quiero en Silicon Valley. En esta industria el título no es importante, en Twitter me habían promocionado y estaba arriba de gente con títulos de gente que había estudiado en MIT o Stanford, lo cual a priori es ridículo.”


MERCEDES D’ALESSANDRO


FUENTE: WIKIPEDIA

Es economista (40) y se hizo conocida por escribir “Economía Feminista: como construir una sociedad igualitaria (sin perder el glamour)” y ser parte del colectivo Economía Femini(s)ta, un medio digital que tiene como objetivo producir y difundir información económica con perspectiva de género.

Por qué economía

“Yo no decidí estudiar economía sino que la economía me encontró y me convenció de estudiarla: me había anotado en ciencias políticas. Fui, empecé a hacer la carrera, una de las materias era economía y me gustó mucho. En la economía encontré una discusión sostenida por números, por modelos y por otros tipos de argumentos científicos”, explica.

“El problema que me conmovió fue el de la pobreza, preguntarme por qué en este mundo se producen tantas cosas, hay alimentos para millones de personas y hay tantas personas que no comen, por qué a algunos les toca más ingresos y a otros menos, cómo se distribuye la riqueza en el mundo, por qué trabajamos en la manera en la que trabajamos. A mí me llamaban la atención esas preguntas que de alguna manera parecieran que son naturales pero que yo creo que cuando uno tiene 17 o 18 años se pregunta y se revela: ‘por qué tengo que trabajar ocho horas’, ‘por qué tengo que trabajar hasta los 70 años’, ‘por qué tengo que trabajar en lugares donde me van a pagar mal y tener vacaciones 15 días al año’, o sea, por qué asumimos que todo sea así. Esas preguntas me llevaron a buscar respuestas en la economía”.


TOMÁS BALMACEDA


FUENTE: INTERNET (O SEA, ESTÁ EN TANTOS LUGARES QUE SE PERDIÓ LA FUENTE ORIGINAL).

Todos lo conocen en las redes por @capitanintriga (38 años): es filósofo por la UBA, periodista, escritor, influencer todo terreno, presentador de eventos y muchas cosas más (como ser casi ministro de Cultura porteño: lee la historia desopilante y hermosa acá). Pero su primer amor fue la filosofía: ¿qué lo llevó a meterse con ella?

Esto es lo que dice:

“Siempre me atrajeron los problemas intelectuales y los dilemas morales; series como Star Trek: The Next Generation (acá te contamos qué onda esta serie) me atraían porque implicaban pensar en obstáculos, inconvenientes sin solución, escenarios sin ganadores Y siempre me gustó mucho leer y conocer otras ideas, así que fue natural para mí inclinarme hacia la reflexión filosófica.”

“Lo bueno de la filosofía es que es de las pocas disciplinas que no necesitan definir su objeto. Los ingenieros saben lo que es la ingeniería pero los filósofos no nos ponemos de acuerdo con qué es la filosofía. Yo particularmente creo que la filosofía es una suerte de terapia: crea y maneja conceptos para señalar cuándo usamos mal el lenguaje. Por ejemplo, si pensamos que el ser y las entidades son cosas distintas o si creemos que no hay ser sin entidades.”

“En ese sentido yo siempre me sentí un observador y un terapeuta de discursos. Creo que mi oficio de periodista se explica porque me gusta analizar cosas y verlas desde otro punto. Soy curioso y espero que mis notas lo reflejen… digamos que soy inquieto y, al ser freelancer, no es que no tengo jefes: tengo mil jefes.”


MARTÍN SIVAK


FUENTE: TWITTER.

Nació en 1975 (43); es sociólogo, y doctor en historia de América latina; también trabajó 20 años como periodista. Y además es escritor: el año pasado publicó “El salto de papá”, un libro que ya lleva ocho ediciones en el que reconstruye la figura del padre banquero y comunista -que se suicidó en 1990- a partir de recuerdos y los testimonios de las personas más cercanas.

Cuenta que estaba entre historia, sociología y Ciencias Políticas y el profesor de Sociología del CBC, y la propia materia, lo convencieron de empezar sociología.

“No me arrepentí”, dice. “Y con el doctorado no tuve dudas: quería que fuese en Historia de América Latina”, cierra.