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Tipos grosos

Soy el doble de Bruce Willis y te cuento cómo es vivir la vida de otro

Actualizada 16/08/2016 07:08

Hasta los 20 años, Pablo Perillo se llamó Pablo Perillo. Desde los 20 en adelante, cada vez que lo llamaban respondió a un nuevo nombre, una nueva identidad: Bruce Willis.

No es una joda. Pablo Perillo pasó a convertirse en Bruce Willis. En la calle, en un boliche o en un bar, la gente pensaba que se trataba del actor. “A esa edad me empezaron a decir que me parecía a él. Yo no tenía ni idea de quién era. Era la época de Moonlighting, recién estaba por salir Duro de matar”, cuenta Pablo (o Bruce) a UNO.

Corría el año 2002 y Pablo trabajaba de relaciones públicas y había sido actor de varias obras de teatro off. Un amigo le contó sobre un concurso de TNT que buscaba dobles de estrellas de Hollywood. Más como un juego que con ganas reales de participar, Perrillo se anotó y ganó.

De un día para el otro, terminó viajando a Los Ángeles para participar de los SAG Awards, los premios del Sindicato de Actores de Estados Unidos, y vivir como un celebrity: viajar en limousine, caminar por la alfombra roja y, lo mejor de todo, a estar en el afterparty con los actores famosos. Los verdaderos.


“Me crucé con muchísimos actores. Matthew Perry, que es amigo de Bruce, me confundió en la gala con el verdadero. Terminamos brindando y nos cagamos de risa”, recuerda.

A partir de ese día su trabajo cambió. Se transformó en el doble de Bruce Willis y en uno de los más parecidos del mundo. “Se empezó a potenciar esto de ser doble y empecé a explotarlo más allá de lo actoral. Empecé a hacer comerciales en Uruguay y Chile y a ir a distintos eventos como a las ComicCon de distintos países”, cuenta Pablo.

Todavía no pudo cumplir el sueño mayor y conocer a Bruce, pero tampoco está tan lejos. “No lo conozco personalmente por que no se dio pero él sí sabe de mí. El año pasado tuve la oportunidad de estar con él por un comercial en el que iba a actuar y yo iba a estar como su doble pero se postergó la filmación porque tuvo familia. Igual sigo en contacto con la productora que tiene con sus hermanos, los Willis Brothers”, comenta.


Ser Bruce Willis no solo le dio una fama clase B y un trabajo como doble, también le dio lo que más quiere: su mujer.

“Desde los 16 que ella está enamorada de Bruce Willis. Me conoció y cumplió su sueño de chica: quería casarse con alguien igual a Bruce Willis. Nos conocimos en Kika. Cuando me vio pensó que era el verdadero Bruce y le preguntó a un amigo mío para ver si era o no. Yo me quedaba callado, haciéndome el que no entendía castellano. Después vio que no era, pero que era igual. Y ahí nació el amor y hace seis años que estamos juntos”.

- ¿No llega un punto en el que no te bancás más ser Bruce Willis?

Ya lo tomé como costumbre y tengo 48 años. Imaginate, 28 años viviendo con esta historia. Por más que me deje el bigote o el pelo más largo nunca va a desaparecer.