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Tendencias

Conocé a Lucía Numer, la maquilladora profeta del autoamor que estábamos necesitando ❤️

Actualizada 02/06/2017 06:35

Si no conocés a Lucía Numer, es un buen momento para que lo hagas.

Tal vez la recuerdes como la autora de Pipí Cucú, el blog de Ohlala que le dió mayor exposición, como la dueña de Estudio Numer de maquillaje o te hayas cruzado en redes sociales con sus posts llenos de buena onda, mensajes inspiracionales y sentido del humor.


IDENTIDAD 100%

La carrera de Luchi no fue mágica ni sus logros se generaron de un día para otro: de hecho, parte de su identidad radica en ese esfuerzo constante y ese trabajo diario para ser mejor que ayer no sólo se note en el estudio, sino en ella misma.


Y suma: “Recién este mes pude mejorar el piso del baño, que se despintaba, cambiar la cortina del baño, comprar más sillas. A fin del año pasado mejoré la iluminación. Y creo que eso es lo que le da la magia, que es muy personal”.


Es tan difícil despegar el estudio de ella no sólo porque comparten nombre sino un mensaje y el rostro que los lleva adelante.

Desde sus comienzos no sólo ha avanzado muchísimo profesionalmente, sino que en los últimos tiempos un cambio físico notable llamó la atención de sus seguidoras, que incansablemente preguntan sobre qué dieta, qué ejercicio, qué terapia hizo para estar como está.

Su respuesta siempre se resume a una palabra: autoamor.


¿QUÉ ES EL AUTOAMOR?

Esta filosofía empieza en el estudio con el lema “Explotamos tu belleza.

Lo que me interesa es que nos sintamos cómodas como estemos y que el maquillaje lo usemos sólo si tenemos ganas y no porque estamos obligadas vernos “lindas”. Que sea una herramienta para alegrarnos, para darnos cuenta de todo lo que tenemos”, nos cuenta Lucía.

De hecho, es muy común ver en redes sociales cuál es su postura sobre el oficio y cuál es el camino a seguir con sus clientas: no se trata de “corregir imperfecciones” ni “ocultar rasgos”, sino de destacar aquellos que hacen que cada persona sea única, lo que la haga sentir más confiada, bella y auténtica.

EL CAMINO A QUERERSE MÁS Y VERSE MEJOR.


“Siempre tuve mucho MUCHO trauma con mi cuerpo. Mi cuerpo imperfecto era el culpable de todos mis males. En 2015 hice un proceso en el que me fui dando cuenta de que el cuerpo no tenía nada que ver con ser exitosa, o con que la gente te respete, te quiera, te valore. Entonces con el cuerpo que tenía, tomé otra posición.. cambié mi manera de mostrarme al mundo, primero fue obligado, como un experimento”, dice.

Cuando vi que la gente reaccionaba distinto a mis formas, entendí que el cuerpo no era el culpable de nada, era yo que me desvalorizaba y hacía que la gente no me valore. Así que ahí fue donde cambió todo. Y el cambio físico fue en 2016… sin presiones, sin meterle a mi cuerpo la responsabilidad de hacerme querer o no.. ahí empecé a disfrutar de mí, de tener fuerza, de tener control.”

¿Cómo podemos acercarnos al autoamor?

Lucía nos recomienda: “Hacer pequeños ejercicios todos los días. Tipo: mirarte al espejo a la mañana y decir cosas como “hoy va a ser un día alucinante, soy espectacular y no me para nadie”.

Y tira más data: “Sonreír antes de salir de la cama, mirarte, amarte, celebrarte. Mi hermana Pía fue la que me ayudó con esto, ella ahora está haciendo unas charlas que se llaman Domingos De Autoamor en el estudio, en las que enseña varios ejercicios copados”


¿QUÉ ES LO QUE MÁS CELEBRÁS DE VOS MISMA?

¡Todo! Estar acá. Poder amar, oler, ver, sentir. Celebro si me quiero quedar todo el día en el sillón viendo series, o si me dieron ganas de trabajar hasta las 7 de la mañana. Celebro si comí mil porciones de pizza y una chocotorta, o si comí ensalada. Celebro estar con mi familia, mi perro, mis amigos, mi novio. Me dejo ser, sin juzgarme ni obligarme a ser como “hay que ser”.


Una vez que me liberé del “tengo que ser más así” ahí la empecé a pasar bomba. Me liberé de la mirada del otro. Eso es lo más difícil de lograr, pero una vez que lo lográs, es genial.