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Street Art

Conocé a Diatomea, la chica que ama pintar murales y ganó un concurso nacional de Street Art 🖌💪

Actualizada 12/05/2017 01:50

De chiquita le gustaba dibujar. Hacía todo tipo de formas y le metía muchas ganas.

“Dibujé desde siempre”, nos dice Caro, contenta. Y ese deseo, ese don, esa pasión que la trae de piba tiene hoy un presente muy copado y megacolorido.


Carolina Oviedo tiene 27 años y ya pintó entre 15 y 20 murales.

Y hace un par de días le tocó hacer realidad un mural hermoso que tenía en boceto y con el que ganó el Concurso Nacional de Arte Urbano Trama, de Tres de Febrero, uno de los lugares donde más bola le dan al Street Art.


Ella ganó entre 37 participantes. En su mayoría varones. El jurado estaba compuesto por capos como Martín Ron, entre otros.

Esa victoria le dio a Caro (su pseudónimo artístico es Diatomea desde hace 2 años) el pasaporte y la vía libre para agarrar los pinceles, meterle magia e intervenir una pared de la avenida Marcelo T. de Alvear 3226, en Ciudadela.

Tardó 5 días y medio. Y así fue que pintó esto.



Así explica la obra que la llevó a esos pagos del conurbano y que hizo que compartiera la experiencia con otros 14 grosos artistas urbanos y grafiteros de Holanda, España, Francia, Australia, EE.UU., Brasil, Uruguay, Portugal y Argentina.

“Decidí inspirarme en las marchas sociales, en las marchas de mujeres. Estaba muy movilizada. Quise cambiar la escala y quise hacer a la gente gigante como colosos que van a avanzando sobre una ciudad más pequeña, que la van transformando a medida que van pasando por varios lugares. La llenan de movimiento y eso lo representé por la naturaleza que va tomando la ciudad a medida que avanzan. Ellos dejan una estela de arco iris”.

Diatomea es artista plástica y docente de arte.

Nació en San Antonio de Areco y entre 2011 y 2013 armó y participó de un colectivo de mujeres artistas en la provincia de Mendoza.


“Lo que más nos motivaba era la idea del trabajo colectivo y aprender no sólo del resultado sino del proceso. El proceso de estar pintando en la calle, interrelacionarte con la gente y todo lo que pasa al pintar con otro es súper enriquecedor”, le dice a UNO.

“Diato” pintó en Mendoza, Chile y Uruguay y tiene ganas de seguir viajando y tirando diseños y colores por el mundo.


Suelo inspirarme en la naturaleza. Ver como se organiza, como crece, que formas toma. Cambio la escala y me inspiro en cuestiones pequeñas para poderlas llevar a grandes escales y buscar nuevos mundos y universos. Me gustan los caracoles, bichos bolita, flores silvestres, dientes de león”, nos dice Diatomea.

Pero además de la mirada natural tiene una mirada social.

En su pueblo natal, San Antonio de Areco, hizo un mural sobre partos respetados.




“Fue un trabajo para la municipalidad. Este mural está pintado en una salita de atención primaria. Está bueno dar a conocer estas cosas porque son derechos que hemos ganado y hay que exigir que se cumplan”, cuenta a UNO.

¿Hay menos mirada femenina en el mundo del arte urbano?

Nuestra mirada no tuvo lugar como la mirada masculina, aunque siempre estuvo y su aporte es importantísimo. Uno cuando pinta, pinta lo que és. Detrás de tu pintura está lo que sos y se van viendo otras miradas y está buenísimo.

Pero son menos las mujeres en el Street Art…

Siempre existieron mujeres artistas. Ahora se empiezan a notar más. En Trama, de los 15 artistas, yo sólo firmé como mujer. Había mayoría de hombres. Es notoria la diferencia. Está bueno que nosotras estemos ganando espacio. Igualmente tengo que decir que conozco a muchas, pero no sé si porque estamos dentro del ambiente.


¿Cómo cruzás tu mirada social en tu obra?

Suelo a ir a los encuentros de mujeres, suelo ir a las marchas. Me interesa el tema del feminismo. Eso deriva en las producciones. A veces es más visible.

¿Qué significa para vos poder pintar en la calle?

Pintar en la calle es una decisión política. Al elegir pintar en la calle uno elige entregar su obra a la sociedad en un lugar abierto y gratuito e imponerse para entregar algo. Muchas veces el arte de caballete o la de museo no tiene esa llegada popular.