Tenemos el mejor newsletter del mundo mundial. Posta!

Lo escribimos a mano. Un correo por día con noticias para nuestra generación. Simple. Sin vueltas y sin spam 😉

Series

Quién es Hannah Gadsby y por qué ‘Nanette’, su serie de Netflix, te va a encantar 👆

Actualizada 16/07/2018 05:02

Hannah Gadsby tiene 40 años, es una comediante lesbiana nacida en Tasmania, un estado australiano donde hasta 1997 la homosexualidad estaba penalizada. Quizás la recuerden por su papel en Please Like Me (¡OHMAIGÁ! Sí, es ella) pero ahora es más conocida por ‘Nanette’, el especial de comedia de Netflix que NO te va a hacer reír.

Hannah la viene pegando desde que ganó un concurso de comediantes en 2006.

El show comienza con la rutina clásica, es más: hay un taburete, un vaso de agua y alguien riéndose de sí misma como una típica comedia. Pero no.

Las primeras observaciones sobre el colectivo LGBT+ son filosas e hilarantes. Ese humor autorreferencial del que se nutren los stands up. Pero cerca de los primeros 20 minutos, Gadsby anuncia que ya no se reirá más de ella y todo toma un tono catártico y más punk.

“Aprendés de la parte de la historia en la que te enfocás”, explica Hannah en esta deconstrucción del chiste. Ella, que hasta ahora venía contando su vida a medias, con remates graciosos y omitiendo las partes traumáticas.


Mientras el chiste se termina al liberar esa tensión y nos alivia, la manera en la que Hannah Gadsby cuenta su historia no invisibiliza que en ese chiste hay actos machistas, homófobos y de violencia.

Otra sorpresa del especial es cuánto aprenderemos sobre historia del arte, desde los girasoles de Van Gogh hasta la misoginia de Picasso. La comediante prende fuego ese mantra que intenta justificar nuestros consumos, eso de que “hay que separar la obra del artista”.

Si durante la primera parte del show los chistes sobre lesbianas y la comunidad LGBTI+ son graciosos, ya durante la segunda mitad, cuando se hacen ¿chistes? (no creo, son observaciones brillantes narradas en manera graciosa) acerca del hombre, blanco, cisgénero y heterosexual las risas son incómodas. Gadsby viene a demostrar lo poco acostumbrados que están a que el remate sean ellos.

Porque todo sería muy distinto si el remate gracioso en vez de ser Mónica Lewinsky fuese Bill Clinton. Si los comediantes en vez de tomar como objetivo a ella hubiesen ido a por quien hizo abuso de poder, ¿no? Las risas se detienen. La cabeza no para.


@NETFLIXES

Lo que pasa en ‘Nanette’ no es odio a los hombres, es narrativa de una realidad que existe hace años pero nadie se animaba a tomar en serio. Una realidad que se viene contando con minorías riéndose sobre sí mismas para no incomodar y que si denuncian luego la relajan con un chiste para liberar la tensión. Hannah Gadsby no, ella la lleva al máximo.

Hannah dejó la comedia luego de haber llenado el año pasado la ópera de Sydney, dónde el especial fue filmado. Pero claramente no es el fin de Gadsby, quien está escribiendo un libro y sin duda, pronto tendrá más material. Mientras, vean (y vuelvan a ver) ‘Nanette’ en Netflix.