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Salud

Por qué te crece el CULO si no te estás zarpando con la comida

Actualizada 24/11/2016 07:35

Comés sano (¡y poco!), hacés actividad física y en la semana no te desbandás. Y sin embargo estás HIPER ANCHOA! Acá te tiramos DATA de primera.

¿Por qué estás cada vez peor si estás haciendo “todo bien”? Parece que hay una explicación.

Primera cuestión:

  • La típica: “Voy al gimnasio y no adelgazo”

Vas 2 veces por semana al gimnasio y sin embargo no ves cambios. Esto es porque 2 horas de actividad no alcanzan para contrarrestar toooooda una semana de estar sentados frente a la computadora, sentados en el subte, sentados mirando series y, claro, comiendo.


“Si tuviéramos que quemar en el gimnasio todo lo que consumimos tendríamos que pasarnos muchísimas horas ahí adentro”, me explica la nutricionista Paola Aira (MN 7807).

Además, si bien para obtener los beneficios de la actividad física es necesario quemar solo 1000 calorías por semana o 150 por día moviéndote, “no hay estudios que indiquen que aumentando muchísimo la actividad física sin regular la comida se pueda generar descenso de peso”.

  • Y esto nos lleva a la segunda cuestión: “Como re sano y engordo”

Seguramente te escapás de los bizcochos de grasa, e incluso le decís que no a las facturas y a la pizza. Cuesta, pero tenés una voluntad de hierro. Nunca una milanga, nunca una tortilla.


“Concentrarse en calorías y no en nutrientes, nos puede llevar a interpretar mal lo que es sano y lo que no. Todo lo que aumenta la glucosa en el cuerpo engorda, da más hambre, no da saciedad y tenés que hacer colaciones todo el tiempo”, sigue.

Y acá la revelación:

Lo que aumenta la glucosa son los hidratos.

Entonces, “un plato re inocente como una milanesa de soja con calabaza -que tiene mucha azúcar- está lleno de hidratos y va a hacer que tu cuerpo acumule grasa aunque no estés comiendo como para que eso pase. De ahí, por ejemplo, que haya personas flacas y fofas”, dice Paola mientras yo lloro por dentro.

Mejor más proteínas y algo de grasa que solo hidratos: vas a tener menos hambre durante el día y tu cuerpo no va a estar guardando lo poco que comés.


  • UNA COSA SON LAS COMIDAS, PERO ¿Y TODO LO DEMÁS? “¡LAS ÚNICAS GOLOSINAS QUE COMO SON LIGHT!”

¿Te fijás de comer solo cosas dulces light, bajas en grasas? Error. “Como les tienen que bajar las grasas les agregan hidratos: eso sube la glucosa”. Y ya sabemos lo que pasa cuando sube la glucosa.

Hacés esto:


Y tu cuerpo piensa esto:


Cuanto más industrializado el alimento, peor para nuestro cuerpo. Entonces, si vas a comer pan, aconseja Paola, “que sea lo más casero posible, con el grano lo más entero posible”.

Y agrega ante mi insistencia: “con esta alimentación no deberías tener tanta necesidad de dulce, pero si no te alcanza con una fruta, un cuadradito de chocolate amargo de vez en cuando, con cacao de al menos 70% es la mejor opción”.

(No, no me alcanza con una fruta, soy débil)


  • “¡¿PERO ENTONCES QUÉ HAGO PARA QUE MI TRASERO NO SE SIGA EXPANDIENDO?!”

Anotá

  1. SI NO PODÉS CAMINAR HASTA EL LABURO, ANDATE A UNA PARADA MÁS LEJANA O BAJATE ANTES Y CAMINÁ HASTA LA OFICINA.
  2. ESCAPATE AL MEDIODÍA Y PASEÁ MEDIA HORITA.
  3. BAJATE UNA APP QUE CUENTE LOS PASOS E INTENTÁ HACER 10.000 POR DÍA. ESA CANTIDAD TE ALEJA DE LA ETIQUETA ESPANTOSA: “PERSONA SEDENTARIA”.
  4. ELEGÍ MEJOR LA COMIDA: MENOS HIDRATOS, MENOS ALIMENTOS INDUSTRIALIZADOS, MÁS PROTEÍNAS.
  5. LLEVATE UNA LATA DE ATÚN AL LABURO Y AGREGÁSELA A CUALQUIER ENSALADA, BAJALE EL PULGAR A LAS TARTAS Y REEMPLAZÁ LOS TURRONES POR 10 ALMENDRAS O 5 NUECES.
  6. INTENTÁ RESISTIRTE A LAS OBLEAS DE ARROZ Y LOS SNACKS LIGHT.