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Negocios

Paula trabajaba en Google y renunció para inventar gustos de helado 🍦

Actualizada 09/10/2018 05:02

Paula Roselló estudió Comunicación Social y hasta el año pasado trabajaba de eso en Google, pero entre sus hobbies siempre había algún curso de cocina o pastelería. Por eso, cuando su amigo Stephan le pidió una mano con la parte creativa del asesoramiento a una heladería, la idea no le pareció nada mal.

El laburo juntos fluyó tan bien que su hobby se convirtió en un laburo y un año después abrieron Punto Hache, una escuela de heladería que también ayuda a varias cadenas famosas a crear gustos nuevos 💡


👉 Desde la sede de su escuela de heladería en Colegiales, los chicos enseñan lo mismo que aplican ellos para ayudar a marcas como Chungo, Goodsten Creamery y Chocolatería Del Turista, entre otras, a reinventar sus cartas, la imagen de sus helados -cuánta pinta tienen-, cómo entregan sus productos y los gustos que ofrecen.

“La idea es enseñar desde lo más básico hasta cosas más complejas que tienen que ver con la materia prima, la fabricación y la formulación a nivel químico y técnico de los ingredientes que se usarían”, cuenta Paula.

Entre sus creaciones hay gustos como chocolate blanco, frutilla y amapola; casis y violeta; cerveza negra con ron y whisky bourbon. “Nuestro laburo es una mezcla, él tiene toda la base teórica y yo le tiro ideas flasheras y lo obligo a que las haga”, dice 😝 También hicieron uno de salted caramel -”más común afuera pero acá súper raro, ¡es un gusto dulce pero a la vez muy salado!”- y cream cheese -”lo comías y parecía que estabas comiendo Philadelphia”- 🧀


📋 Según Paula, ahora que armaron la escuela y tienen su propia cocina y “laboratorio”, en media hora pueden comprar los ingredientes y probar si un helado de remolacha y frutilla garpa o no.

“Hay un proceso de investigación previo también, de ver qué ingredientes pueden maridar bien con otros. Por ejemplo, es clave fijarse el porcentaje de azúcar que tiene una materia prima y si puede ir con el helado y bancarse todo el proceso de congelación. El limoncello por ejemplo nunca se termina de congelar porque tiene alcohol y un montón de azúcar”.


Los cursos están pensados para dos públicos específicos: "El que no está metido dentro del rubro pero le divierte y quieren ver cómo el helado sale de la máquina, y otro que ya está en el rubro y quiere aprender a renovar sus recetas o por qué le sale mal el chocolate. También vienen al curso para mezclar frutilla con albahaca o tomate y balancear la fórmula con nosotros" 🔬 Los cursos cotizan entre $ 2.500 a $ 5.500, la mayoría no duran más de 12 horas y son prácticos y teóricos.

El negocio va cada vez más a reemplazar las pastas o concentrados por materia prima posta -pasta de helado de frutilla por frutilla de verdad-. Ellos, además, quieren aportar un granito de arena a nivel nacional. ¿Cómo? "Potenciando a los productores de todo el país a través de la promoción del uso de diferentes tipos de materias primas que ellos produzcan en el interior" ✊