Tenemos el mejor newsletter del mundo mundial. Posta!

Lo escribimos a mano. Un correo por día con noticias para nuestra generación. Simple. Sin vueltas y sin spam 😉

Mundial

Cómo es el Mundial de las selecciones que la FIFA no reconoce 😱

Actualizada 11/06/2018 04:54

¿Sabías que hay otra copa del mundo de fútbol? No es la que organiza la FIFA sino que la arma Conifa -la Confederación de las Asociaciones Independientes de Fútbol, por su sigla en inglés-.

Se trata de una organización de “naciones-de-facto, regiones, pueblos minoritarios y territorios aislados del deporte”, según dice su sitio.

Esta Confederación creada en 2013 tiene 47 socios, frente a los 211 de la FIFA. Su sede está en Suecia y su presidente es el noruego Per-Anders Blind. La primera Copa del Mundo se disputó en 2014, en Laponia -ganó Niza, la ciudad francesa-, y desde entonces se juega cada dos años.

La de este año comenzó el pasado 31 de mayo y terminó el 9 de junio. La anfitriona fue Barawa, una ciudad portuaria de Somalía que presenta su propia selección de fútbol -aunque sus integrantes son expatriados ingleses del país mencionado, ahora en control de la mayoría árabe-, y se jugó en Londres.


Como Conifa se mantiene a través de un sistema de patronazgo, casi siempre los torneos son bancados por los gobiernos. En este caso no había posibilidad de que el gobierno inglés pusiera la plata así que buscaron un patrocinador privado: la cadena de apuestas irlandesa Paddy Power.

El campeonato se jugó en 10 estadios que pertenecen a equipos de categorías menores de Inglaterra y la final se jugó en el Elisabeth II, de Enfield, con unos 2.500 fanáticos llenando la cancha.

Los valores

Sascha Düerkop, secretario general de Conifa, nos explicó que la organización “es apolítica: no toma posición sobre la situación política de cada equipo”.

“Queremos simplemente que cada uno logre expresar su identidad a través del deporte”, dice.

Düerkop cuenta que, además de las copas mundiales bianuales, también cada dos años (en los impares) se juega una competición europea y que esperan organizar otros torneos continentales aunque todavía no saben dónde se jugará el próximo mundial. Cosas de un amateurismo que emociona.

¿Su mayor logro? “Promover la armonía y el intercambio internacional a través del deporte”, dice Düerkop sin duda.

Los participantes

En el mundial participaron 16 selecciones que pasaron la etapa clasificatoria, siete son de origen europeo, cuatro de Asia, tres africanas y una viene de los Estados Unidos.


Los equipos jugaron divididos en cuatro grupos. En el grupo A estaban Barawa, Ellan Vannin -una isla ubicada en el mar de Irlanda que depende directamente de la Corona británica-, Tamil Eelam -que representa a los 900.000 exiliados de la comunidad nativa del noreste de Ceilán, una isla en el océano Índico que en 1983 sufrió una guerra civil-, y Cascadia -una región entre Canadá y los Estados Unidos, que comprende los estados de Washington y Oregon y las provincia de Columbia Británica-

En el grupo B estuvieron Abjasia -el campeón de la copa de 2016, que se disputó en su territorio, es un estado que se proclamó como tal en 1990, independizándose de Georgia, y solo es reconocido por pocos países como Rusia, Nicaragua y, Venezuela y Siria-, Chipre del Norte -una nación que se autoproclamó como tal en 1983 y solo es reconocida por Turquía-, Karpatalya -una minoría húngara que vive en Ucrania y se trata de la séptima diáspora más numerosa del mundo, con 156.000 personas- y Tibet -el techo del mundo, un lugar a 5.000 metros sobre el nivel del mar que casi no tiene canchas de fútbol y políticamente pertenece a China. Su participación hizo que otro patrocinador se retirara del torneo-.

El grupo C estuvo compuesto por Padania- una región al norte de Italia que proclamó su independencia en 1996 pero no logró el reconocimiento de ningún país-, Székely -un área ubicada en Transilvania que ahora pertenece a Rumania pero con una importante minoría húngara-, Tuvalu -el único país real dentro de la Conifa, una isla de 26 kilómetros y 11.000 habitantes ubicada en la Polinesia- y Matabeleland -una región que pertenece a Zimbabwe, habitada por la etnia ndebel y cuyos participantes no se difundieron por miedo a que el dictador Robert Mugabe tome represalias-.


Mientras tanto, en el grupo D estuvieron incluidos Panjab -una región del norte de la India y el este de Pakistán, con una población estimada en 125 millones de personas-, Coreanos Unidos de Japón -los “zainchi”, extranjeros que se quedan en Japón, una minoría que nació tras la Segunda Guerra Mundial, cuando muchos coreanos que perdieron sus ciudadanías japonesas decidieron permanecer en el país-, Armenia Occidental -se trata de regiones orientales de Turquía, que históricamente eran parte de la nación armenia- y Cabilia -que representa a la tribú bereber del norte de Argelia-.

El ganador

Karpatalya le ganó el domingo 9 a Chipre del Norte por 3 a 2 en la definición de tiros desde el punto penal, después que el partido terminara sin goles. Todo un golpe para una selección que iba al mundial de la Conifa “sin expectativas”.


Por su parte, Padania, una de las favoritas, terminó tercera tras vencer por 5 a 4 a Székely.