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Moda

Los hijabs llegaron a las pasarelas y surgen distintas miradas y bardo sobre el cruce de moda y tradición 🤔

Actualizada 10/07/2017 08:00

Este velo tradicional musulmán llegó a los desfiles, a Instagram y a las Olimpíadas: qué pasa cuando la moda traduce un elemento religioso.


Aún en la industria de la moda — en la que parece haber lugar para “cualquier cosa” que parezca moda están sucediendo cosas nuevas. O al menos, con elementos muy antiguos se están dando nuevas conversaciones.

En la Semana de la Moda de Nueva York de este año, la diseñadora Anniesa Hasibuan presentó una colección en la que las modelos estaban usando hijabs de seda. Fue la primera vez que se presentó una colección que incluyera este velo, tradicional de la fe musulmana , a la que la diseñadora pertenece.


HIJAB PARA TODOS Y TODAS (O DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO)

Se pronuncia jiyab y es el velo que usan las mujeres musulmanas alrededor de la cara para cubrirse el cabello, tradicionalmente por motivos religiosos para guardar la modestia fuera de su familia.


LIKE A VIRGIN

El uso de artículos religiosos con objetivos de marketing de personas o de artículos de moda no es nada novedoso: desde Madonna incorporando un crucifijo como accesorio a Nazarena Velez posando con el manto de una virgen en la Rolling Stone hay, digamos, un amplio espectro.

Quizás, lo inusual en ese caso es que la hijab incorpora un elemento de una tradición religiosa ajeno a occidente, de sociedades que — con sinceridad- conocemos bastante poco.

En Turquía, por ejemplo, hay un Hijab Fashion Show anual, pero cuando Kanye West pone a una de sus modelos con el velo en la pasarela, la conversación es otra.


CORRER EL VELO

La moda es industria y, como tal, en ella hay poco dejado al azar. La presencia de la hijab en las pasarelas y en los shoppings de alta gama de Dubai no sucede casualmente ahora.

Existe una gran movida de instagrammers (@dinatokio o @seenaseever son sólo dos de muchas) que la usan. Generalmente, sí, super millonarias de países árabes: ahí hay una gran pata de su aparición masiva. Pero también aparecen amantes de la moda radicadas en Nueva York o Londres.

Sus perfiles son de moda e incorporan la hijab desde su tradición pero con este propósito.


Por otro lado, la aparición en 2016 de la primera atleta que compitió en las Olimpíadas usando jihab trajo visibilidad a deportistas que desean participar… con sus propias reglas sobre cómo vestirse (¿te suena?)


A esto le siguieron marcas como Nike (que tiene sus diseños de hijab pro para competencias) dentro de lo que se llama “modest activewear”.


MODA LADO B

Sin embargo, las mujeres que usan este velo lo hacen desde hace siglos y por diferentes motivos: si, hay lugares en el mundo donde no es una opción. Pero las pasarelas no son ese lugar. Lo interesante es ver qué aporta su aparición de este lado del mundo ahora, en forma masiva y por qué.

Si la moda como negocio se la está apropiando, qué tipo de traducción está haciendo, qué voces se escuchan cuando se habla de “este fenómeno” o de “este accesorio” que desde hace siglos es tan normal en otro lado del mundo como para nosotros las alpargatas.


Hay musulmanas, especialmente aquellas viviendo en países donde no es obligatorio, que se sienten cómodas con su hijab. Y se vienen acercando a los medios desde hace un tiempo con la intención de corregir ciertas ideas erróneas que suponen que se transmiten sobre ellas.

Chicas que migraron a países occidentales, por ejemplo, dicen que lo usan porque se sienten más unidas a su comunidad de origen e incluso resguardadas de atención sexual que las incomoda.

Si es porque ingresan al imaginario popular por moda, por deporte, o por marketing, de todas formas quizás no sea una mala oportunidad para aprender un poco del asunto. Y también -como debería ser la regla en lo que respecta a los cuerpos de las mujeres — escuchar qué tienen que decir ellas al respecto.


Fuentes: RollingStone, IslamYMuslim, Telegraph, Independent , ElMundo.