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Moda

Conocé a las Dignani, dos hermanas argentinas que llevaron su marca de pañuelos hasta Estados Unidos 🔝

Actualizada 16/03/2018 12:00

Zule y Sol Dignani son dos hermanas oriundas de Ramallo, una ciudad al norte de la provincia de Buenos Aires, que hace tres años lanzaron con mucha garra “The Dignani’s Craft Market”, un emprendimiento de pañuelos estampados que la rompe no sólo en nuestro país, sino también en Estados Unidos.

El año pasado empezaron a venderles sus creaciones a Anthropologie, el negocio de ropa mega cool, y se convirtieron en la tercera empresa argenta en comercializar sus productos para la famosa marca norteamericana.

Pero para llegar a la cima, las chicas empezaron bien desde abajo. Después de tener durante casi tres años una marca de ropa chiquita, Zule le propuso a Sol -quien también se había sumado al proyecto- hacer otra cosa, porque la marca “ya no daba para más”.


De la experiencia fallida decidieron rescatar lo que funcionaba y así se les ocurrió centrarse en los pañuelos. Un producto que empezaba a pisar fuerte en el mercado y al que ninguna marca se dedicaba exclusivamente.

Decidieron entonces combinar sus profesiones. Zule es diseñadora de Indumentaria y Sol es publicista, y en base a lo que sabían buscaron crear un modelo de negocio que les permitiera diferenciarse: con el pañuelo y las estampas como bandera.

“Ahora es una marca más paraguas, con la primicia de la estampa podemos hacer un montón de cosas y que quede bien dentro de la marca”, explica Sol, de 34 años.

Para no depender sólo de la venta, al principio dieron workshops de costura durante año y medio. Así pudieron pagar el alquiler de su local en Almagro, que se convirtió en oficina, showroom y sede de los talleres para abaratar costos. Con el boom del pañuelo, la marca fue expandiéndose y los dejaron de lado.

Mientras Zule se encarga del producto y del diseño de las estampas, Sol se ocupa de la atención al cliente, de preparar los pedidos y de la comunicación. Ser hermanas y socias no es siempre fácil, pero las chicas siempre fueron muy compañeras y cercanas, y la confianza es clave.


Aunque las Dignani reconocen que es difícil emprender siendo joven -y más cuando no contás con un presupuesto o alguien que invierta en vos-, aseguran que vale la pena intentarlo.

“Hay que aceptar que no sale de una (…) Pero hay que seguir, si a uno realmente le gusta lo que hace y cree en el proyecto”, opina Sol.

Zule, a su vez, aconseja también aceptar cuando algo no funciona yreformular el proyecto.

“El emprendedor tiene eso de ‘quiero hacer lo que yo quiero’, pero también está condicionado a lo que el consumidor quiere”, aclara.

En todo caso, para ellas lo más difícil de ser emprendedoras es lidiar con la incertidumbre: saber adaptarse y mantener el emprendimiento a flote sin renunciar a su vida personal. Un justo equilibrio necesario para desconectar y no quemarse, argumentan.

La mejor ventana de “The Dignani’s” son las redes sociales, a través de las cuales fueron generando toda una experiencia para sus diferentes productos.

Una opción barata que les permitió explotar el pañuelo en todos sus aspectos fueron las publicaciones del detrás de escena, tutoriales para llevarlo a través del hashtag #MilUsosdelPañuelo, ilustraciones e incluso fotos en las que no dudaron en posar como modelos. La experiencia se completa cuando el producto llega a tu casa perfumado con una fragancia re rica en una bolsita de tela y postales paso a paso para su uso.


Además, gracias a las redes, se hicieron conocidas en el mercado y también en el exterior.

“Nuestro emprendimiento es 100% redes sociales. Todos los contactos y la difusión que hemos tenido es por las redes”, cuenta Zule.

Gracias a ellas llegaron a Anthropologie. Un día les llegó un mail que primero creyeron que era spam, pero después dio fruto a un arduo año de negociaciones -“muy estresante pero muy gratificante”- que culminó con sus pañuelos en venta en la tienda online de la marca.


“Anthropologie nos abrió muchas puertas. Nuestra idea es abrirnos cada vez más y salir a exportar”, afirma Sol.

Una apuesta en la que están bien encaminadas. Después de haber sido seleccionadas el año pasado para exponer junto a otros 12 diseñadores en la feria Wanted Design de Manhattan en Estados Unidos, este año ganaron un premio para participar en junio en el International Business Festival de Liverpool, en Reino Unido.

De Ramallo al mundo gracias a su garra, su creatividad y sus pañuelos.