Marihuana

Conocé a los Marley, los primeros “alfajores bajoneros” que se venden en Uruguay 🌿

Actualizada 23/05/2017 09:50

Son un golazo de marketing.

Se venden mucho y, aunque su envoltorio puede llevar a un error de interpretación, los alfajores Marley tienen cero marihuana.

El proyecto surgió en 2010 cuando recién se empezaba a instalar seriamente el debate público y político para la Legalización de la Marihuana en Uruguay.

Su creador fue Pablo Frioni. El entendió algunas cosas de la cultura rastafari, los consumidores de marihuana y ese hambrecito y ganas de dulce que pinta luego de fumar.


“Había una necesidad. Lo hablábamos con amigos de la que alguien se tenía que hacer cargo”, explicaba en una de las pocas notas que dio a la prensa sobre el origen de su idea.

El resultado fueron unos ALFAJORES DE CULTO, que llevan su nombre en honor a Bob Marley.

La receta Marley consiste en que las tapas se bañan por sus dos lados con mucho pero mucho chocolate, lo que les da un efecto crocante que se combina con un dulce de leche bien cremoso.

Y, NO SEÑORES, NO LO BUSQUEN: los alfajores Marley no tienen faso ni nada que se le parezca. Lo que tienen es un buen gancho marketinero.


UNA BUENA IDEA LO ES TODO

Como muchos éxitos comerciales, los Marley son un éxito a raíz de una buena idea, mucha estrategia de comunicación y poca inversión.

Tanto la producción como la distribución están tercerizadas.

O sea, básicamente, lo que hizo Pablo fue venderle un simple alfajor al público joven y LA RE PEGÓ.

“La mayoría (de los alfajores) apuntan al público infantil. Nosotros nos dirigimos al público joven. Buscamos lograr una empatía con el producto, que es más que el alfajor en sí”, agregaba aún sorprendido por el éxito cosechado.

Conocé a su creador en una de las pocas notas que hizo para TV:


Bajo el hashtag #PORUNMUNDOMUCHOMEJORYMÁSDULCE, Marley vende mucho en verano en la costa uruguaya donde esponsorea conciertos y eventos jóvenes.

En el propio face de los alfajores no son pocos los pedidos para que se empiecen a vender en la Argentina. Y si bien hace años la marca está registrada, aún no se consiguen acá.