Tenemos el mejor newsletter del mundo mundial. Posta!

Lo escribimos a mano. Un correo por día con noticias para nuestra generación. Simple. Sin vueltas y sin spam 😉

Largué todo y me fui de viaje

Angie ama recorrer el mundo y trabajó en hostels a cambio de alojamiento y comida 🌎

Actualizada 08/03/2017 03:55

Angie DŽErrico tiene 28 años y muchos kilómetros viajados. Ademås le gusta escribir. Podés leer sus anécdotas y recomendaciones en su blog.

Nosotros le fuimos a preguntar cĂłmo es esto de largar todo y salir a viajar por el mundo.


CÓMO ARRANCAR: LA DECISIÓN

“Cuando era adolescente me pasaba horas viendo videos en youtube de rock britĂĄnico y me encantaba ver que situaciones cotidianas como ir al sĂșper fuesen tan distintas dependiendo el paĂ­s. EmpecĂ© la facultad sabiendo que apenas tuviese la plata iba a dejar todo y me iba a ir. Me pasĂ© años ahorrando y el 25 de mayo de 2012 me fui a Nueva Zelanda con la Work and Holiday VISA y de ahĂ­ no parĂ©. Y no pienso parar hasta, no sĂ©, mis 105 años, cuando ya no me dĂ© el cuerpo”.


LA PLATA

“No llevo un presupuesto ordenado por dĂ­a porque soy un desastre en cuanto a planes y esas cosas. Pero soy cero derrochadora y muy rata. Mis viajes son extremos: en Nueva Zelanda y Australia me rompĂ­ el culo un año laburando en el campo hasta 10 horas por dĂ­a y ahorrando lo mĂĄs que podĂ­a para hacer lo que estoy haciendo ahora: me alquilĂ© un departamento en Macedonia solo para dedicarme a escribir mi primer libro. Siempre trabajĂ© en hostels u hoteles a cambio de alojamiento y comida”.

Angie ahora estĂĄ en la Argentina y se queda hasta septiembre. Pero piensa seguir viajando.


 


EL RECORRIDO

“No tengo un itinerario, quiero recorrer el mundo entero pero no tengo prioridades, voy a donde me surge en el momento. VivĂ­ y trabajĂ© en Nueva Zelanda, Inglaterra, Escocia, Australia y Corea del Sur. Y viajĂ© por Alemania, Austria, HungrĂ­a, Malasia, RepĂșblica Checa, Finlandia, Mongolia y Rusia”.

La mejor historia

“Een 2016 recorrĂ­ Rusia en tren durante un mes y medio en tercera clase, la mĂĄs barata. No solo viajaba sola, sino que en todo ese tiempo no me crucĂ© con ningĂșn viajero y siempre fui la Ășnica extranjera y por ende la atracciĂłn del recorrido.

El mejor encuentro que tuve fue con dos viejas rusas fiesteras que dormĂ­an enfrente de mí y se la pasaron obligĂĄndome a tomar shots de vodka durante las 48 horas que durĂł ese viaje, empezando a las 10 de la mañana. Debemos haber hablado tres palabras, pero jamĂĄs me faltĂł alcohol en mi tacita”.


UN SUEÑO COMO VIAJERA

“Quiero seguir viajando y escribiendo para inspirar a los demás a que se animen a viajar, a romper prejuicios y que entiendan que en el mundo hay más gente buena que mala y es muchísimo más seguro de lo que nos hacen ver. Y, fundamentalmente, que para viajar no hay que ser millonarios, sino tener un poco de creatividad”.


En esa foto estĂĄ el tren de Mongolia a Rusia.

Angie dice que siempre estĂĄ comiendo o tomando mate.