Tenemos el mejor newsletter del mundo mundial. Posta!

Lo escribimos a mano. Un correo por día con noticias para nuestra generación. Simple. Sin vueltas y sin spam 😉

Inventos

8 inventos a los que no les tuvieron NADA de fe 😱

Actualizada 14/09/2017 01:01

Muchas veces perdemos de vista que los objetos que están a nuestro alrededor alguna vez fueron novedades insólitas.

En nuestra historia reciente, muchos de ellos fueron recibidos con optimismo, pero otros no tuvieron una bienvenida tan auspiciosa.


Están, por un lado, los que no vieron venir los descubrimientos que aparecerían apenas a unos años de distancia.

En 1895, Lord Kelvin -presidente de la Royal Society inglesa- decía que “las máquinas volantes más pesadas que el aire son imposibles”.


Sir John Eric Ericksen, quien fue cirujano mayor de la Reina Victoria, pasó a la historia por considerar que “el abdomen, el pecho y el cerebro, permanecerán por siempre cerrados a la intrusión de la sabiduría de los cirujanos”.


Un tal Dionysys Lardner, quien fue profesor de Filosofía y Astronomía en el University College de Londres en la primera mitad de 1800, no predijo con mucho éxito los trenes de alta velocidad: “No es posible viajar en tren a alta velocidad porque los viajeros no podrían respirar y morirían de asfixia”.


En otros casos, sucedió que no veían para qué podía ser útil o quién podía interesarse en esa nueva tecnología.

En 1876, un memo de la compañía Western Union señalaba : “ese ‘teléfono’ tiene demasiados defectos como para ser considerado un medio de comunicación serio. El dispositivo no tiene ningún valor inherente para nosotros”.


Con el surgimiento de la radio en los años 20, uno de los socios de David Sarnoff (empresario del rubro) decidió no invertir con él, argumentando: “La caja de música sin cables no tiene un valor comercial imaginable. ¿Quién iba a pagar por enviar un mensaje a nadie en particular?”


De la misma manera, H.M. Warner, de la productora Warner Brothers se preguntó -ante la posibilidad técnica del cine sonoro en 1927: “¿Quién demonios va a querer oír hablar a los actores?”


En 1943, Thomas Watson, entonces presidente de IBM opinó: “Creo que existe un mercado mundial para tal vez… cinco computadoras”.


La mejor frase, sin embargo, se le atribuye a Charles H. Duell, de la Oficina de Patentes de Estados Unidos, quien en 1899 decretó “todo lo que puede inventarse ya ha sido inventado”.


Fuentes: XakataCiencia, Maikelnai.Naukas.