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Fotos

Qué es el film swap, el arte colaborativo que conecta a fotógrafos alrededor del mundo 📸

Actualizada 17/10/2018 06:20

Muchos fotógrafos siguen usando cámaras analógicas para retratar lo quelos rodea, pero la posta es que dos visiones puedan convivir en una misma foto.

Cómo lo hacen? Con el film swap, el intercambio de rollos que permite dos fotos en una.

LA DOBLE EXPOSICIÓN


La doble exposición no es algo nuevo entre los fotógrafos pero nunca pasa de moda: es una técnica en la que se expone a la luz dos veces el mismo fotograma, reutilizando el rollo para que se superpongan ambas capturas. El resultado es una mezcla super interesante de paisajes, personas y objetos.

ARTE ENTRE VARIOS


Con esta técnica en mente, muchos fotógrafos amateurs y profesionales decidieron armar una movida que se llama Film Swap, en donde intercambian un rollo una vez expuesto con otra persona para hacerle una segunda pasada. Ahí no saben qué hay retratado en el rollo ni que va a sacar el siguiente y sólo se conoce el resultado al revelar el rollo.


Para vincularse con fotógrafos de otros países y armar fotos todavía más interesantes, muchos se conectan mediante foros o por Instagram con personas de otros países que quieran tener un rollo colaborativo. Una vez que se conectan, se envía el rollo usado por correo, el que lo recibe saca la segunda tanda, la revela y las comparte por mail o en una plataforma a los que los dos puedan acceder.


Martín Vecchio se dedica a la fotografía analógica en su cuenta Vecchiaventuras y actualmente está esperando los resultados de un Film Swap con un fotógrafo sueco. “No tenés manera de saber cómo va a quedar la foto final y al ser fotos combinadas de dos lugares y dos visiones completamente diferentes se crea algo único e impredecible. Además es una gran manera de conectar con fotógrafos alrededor del mundo conociéndonos por lo que hacemos y haciéndolo juntos”, dice.


El único requisito es que ambos fotógrafos compartan el mismo formato (35mm, 120 por ejemplo) pero cada uno puede usar su cámara y su estilo.

Para Anahí Scocco, que actualmente participa de un film swap con otra aficionada española, la experiencia va más por el lado de comunidad: “Es una forma de conectar con el arte de otra persona y confiar sin saber en qué va a derivar: no existe que quede bien o mal, queda como queda y eso es lo más lindo de todo el proceso”.