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Estados Unidos

Descubrió que su papá era un asesino usando Google para una tarea 😪

Actualizada 02/05/2017 08:01

ESTA HISTORIA PARECE SACADO DE UNA PELÍCULA, PERO UNO NUNCA CONOCE DEL TODO A SU FAMILIA Y ESTA CHICA SE DIO CUENTA POR LAS MALAS.


Esta es la historia de Samantha Bryan, una chica como tantas otras.

Su familia estaba compuesta por ella y su mamá soltera, quien obviamente la cuidó y protegió de todo mal.

Samantha no sabía realmente la extensión del amor de su madre hasta que a los 14 años debió investigar los niveles de crimen en áreas cercanas a donde vivía.


Como toda adolescente, su curiosidad tenía un poco de morbo, y decidió googlear los peores crímenes ocurridos en Grimsby y Cleethorpes.

Jamás se imaginó ver una foto de su madre. Muchos menos junto a un hombre que, según el artículo, había cometido crímenes grotescos:

IAN HUNTLEY.


Katie Bryan (entonces Webber) sólo tenía 15 años cuando conoció a Ian Huntley. El hombre trabajaba entonces con su madre, Jacquie, quien lo invitó a cenar. A pesar de la diferencia de edad, Katie comenzó una relación con él y pocos años después comenzaron a vivir juntos.

La mujer confesó que apenas Huntley logró aislarla y “lavarle el cerebro” se volvió terriblemente violento; física, emocional y sexualmente.


Cuando Katie quedó embarazada de Samantha, decidió que la vida de su hija era más importante que la suya y a pesar de que estaba segura de que Huntley la mataría, consiguió la ayuda de su madre para escapar.

La familia se mudó donde él no podría encontrarlas y Samantha (foto abajo) tuvo una infancia pobre, pero tranquila y relativamente feliz.


Tiempo después Ian Huntley fue descubierto teniendo relaciones con una menor de edad, pero la relación se consideró “consensuada” por un juez sin criterio y el hombre quedó en libertad para trabajar como conserje en una escuela a la que asistían las pequeñas Holly Wells y Jessica Chapman. ¿ALGO PEOR?

Un domingo de agosto del año 2002 las niñas salieron a comprar dulces con distintivas camisetas del Manchester United.

NUNCA REGRESARON.


Ian, al verlas, las invitó a pasar alegando que Maxine Carr, a quien conocían por ser maestra de la escuela, también estaba en casa. El hombre las mató y llevó los cadaveres lejos, pero las pruebas estaban ahí y encontraron fibras de él que condujeron a la policía a detenerlo.


A sus 18, su madre Katie decidió que era hora que Samantha lo supiera todo y le dio a su hija una caja llena de recortes sobre la noticia que había ido guardando durante su vida. Samantha no le guarda resentimiento alguno a su madre por no tocar antes el tema: “No me da rabia que mi madre no me dijera quién era o qué había hecho, porque tampoco me gustaría que mis hijos se enteraran de algo así a esa edad”.

La joven declaró que Huntley no se merece que nadie lo llame padre.

A Ian Huntley le quedan aún 40 años tras las rejas por el asesinato de las dos chicas.

FUENTE: DAILYMAIL, MIRROR, UPSOCL.