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En primera persona

Así fueron mis encuentros con ‘bugchasers’, las personas a las que les da morbo que yo sea VIH+

Actualizada 05/04/2017 08:18

Los bugchasers son los ‘cazadores del bicho’.

Son personas que se excitan con la idea de tener sexo sin protección con VIH+ y jugar con la posibilidad de que les transmitan el virus.

Mi nombre es Lucas y por ser positivo ellos me consideran como el gift giver, es decir, el que tiene el regalo, el don. Así es mi historia con ellos.

La oferta y la demanda de lo que cargo, no de lo que soy

Una vez intentaron “cazarme” mediante una transacción: “te lo compro, te pago mil pesos si me pasás el virus”.

Con esa frase me encararon en una página de garches rápidos. Lo que primero pensé fue: “mil pesos, qué rata” y después “¿cuánto valgo?”

Me asombró la impunidad con la que para esa persona yo no era otra persona sino un dispenser de VIH.

Si bien en esos espacios web la transacción de carne-culo-pija despersonaliza bastante, en este caso mi valor era viral.

Me preguntó si estaba en tratamiento.

Al estar con medicación yo soy indetectable, eso significa que la cantidad de virus en mi cuerpo es muy baja, ergo hay muy baja probabilidad de transmisión.

Eso lo hizo desistir.

Pero claro, me quedó dando vueltas la pregunta de si yo me hubiese prestado.

Antes ya me habían rebotado por ser positivo, pero esta vez era al revés.

¿Cuál es la diferencia entre el que me teme y el que me desea por morbo?

No lo sé, lo que sí sé es lo que los iguala: ellos dialogan con el VIH, no conmigo.

Para algunos soy la atracción principal de un acto morboso casi teatral, pero real

Si me hubiese pasado una sola vez no le daría importancia, pero fueron varias.

Antes de visibilizarme como persona con VIH, en una web de contactos dos conocidos me dijeron que querían organizar una orgía y que yo sea el que les transmitiera el don.

¿Cuál es la diferencia que el morbo, el deseo, del otro esté en mi cuerpo o en mi semen infectado?

En una relación casual siempre voy a sentirme objeto y no sujeto.

Y no todos los que se metieron mi semen por las mucosas vinieron y me dijeron: “hola soy bugchaser y quiero que me lo pases”, como en este caso.

La diferencia siempre va estar en mi voluntad, si yo quiero o no prestarme a esto.


CUANDO EN CASA TE DICEN ‘PAPÁ’ Y EN UNA ORGÍA TE DICEN ‘PAPITO’

Otra vez un reciente padre en una orgía me explicó que estaba ahí porque su mujer estaba de cuarentena postparto y él quería coger.

Me senté a mirarlo hacer de todo y me puse a pensar: “¿será bugchaser, en su casa cogerá con forro, se habrá testeado antes del embarazo?”

Con un término anglomamarracho encriptamos a estas personas en algo que suena a villano mitológico.

“Cazadores del bicho”, decimos para imaginarlos como bestias abyectas rondando las periferias de la moral y jamás asociarlos con la cara del vecino recién parido.

Bueno, los bugchasers son personas cotidianas que comparten con vos el subte, que te dan misa, que se casan con vos y después salen a cazar.

¿Está mal lo que hacen? ¿Quiénes somos nosotros para juzgarlos? Lo único condenable en estos casos es cuando hay mentiras y falta de consenso.

Si lo hacen por morbo, por autoflagelo, por sentir un rush de adrenalina frente al peligro, es tema suyo. Yo no estoy para juzgarlos sino para decidir si mi cuerpo se presta o no.

A veces se habla de bugchasers para crear monstruos lejanos y para estigmatizar cuerpos positivos con un “pueden ser peligrosos”. Pero ni ellos son monstruos ni los VIH+ somos un peligro.

Bareback NO es bugchasing

Tener sexo ‘a pelo’, bareback, sin preservativo, no significa que estés tratando de que te transmitan el virus.

Puede ser que estés tomando Prep, que lo hagas con alguien indetectable, etc.

Hay muchas maneras de tener sexo sin protección y reducir las probabilidades, pero claro, incluso hasta con forro el riesgo nunca es cero.

Capaz el bareback sea lo que te gusta, bien, pero tenés que saber a qué te exponés. No solo VIH, existen varias ITS.

Entonces: responsabilidad, información y consenso. Basta de falsa moral y discursos hipócritas.


Yo disfruto los encuentros con/sin forro cuando el deseo compartido está en mí, en nosotros, y no en el VIH. Cuando podemos decidir en lugar de invisibilizar.