Tenemos el mejor newsletter del mundo mundial. Posta!

Lo escribimos a mano. Un correo por día con noticias para nuestra generación. Simple. Sin vueltas y sin spam 😉

Emprendedorismo

La diagnosticaron con cáncer y armó su emprendimiento de turbantes para resignificarlos 💪

Actualizada 12/03/2018 10:41

“CREÉTELA, SOS MUCHO MÁS QUE UN PAR DE CÉLULAS MALAS”.

María Carmela Bustelo tiene 21 años y vive en Capital Federal, ciudad a la que volvió después de unos años de estadía en Bahía Blanca para poder estudiar Arquitectura en la Universidad de Belgrano.


Hasta hace unos meses atrás, su vida era bastante parecida a la de cualquier joven estudiante. Carmela estudiaba danzas, iba todos los domingos con su papá a la cancha a ver a River, arrancaba sus días muy temprano y terminaba tarde después del gimnasio, agasajaba a sus amigas cocinando, salía a bailar y coordinaba las actividades del grupo como “la madre” de todas.


EL DIAGNÓSTICO

“El 28 de octubre fui sola a la guardia por un resfrío con el carnet, el documento, la SUBE y 6% de batería, convencida de que tenía sinusitis. Después de dos radiografías, análisis y una tomografía, se dieron vuelta todas mis suposiciones de una sola palabra: tumor”, recuerda Carmela.

“Una masa”, dijo la médica, que no se animó a decirle una palabra con tanto peso a una chica tan joven. Mientras le hacían los estudios, un médico la vio llorando y le explicó que “un tumor no es más que una masa de tejido que tu cuerpo produjo y no tiene que estar ahí. Vamos a ver si hay que achicarla o sacarla.” Unos días después, el diagnóstico confirmó Linfoma de Hodgkin y un tratamiento de 12 sesiones de quimioterapia al cual Carmela le puso el cuerpo y la actitud.


Algunas sesiones las hizo escuchando música y comiendo medialunas. En otros momentos le cuesta levantarse y ver más pelo en la almohada que de costumbre. Sin embargo, como una gran arquitecta que retomará su quinto año de carrera una vez que concluya el tratamiento, desde el cáncer Carmela construyó algo nuevo.

“DIOS NO COMETE ERRORES”


“En 2015 me tatué “God makes no mistakes” (Dios no comete errores) en el brazo. Llamalo como quieras: Dios, universo, vida, fuerza, creo que hay algo superior que maneja todo y tiene predestinado para cada uno una “misión”. Quizás la mía tiene que ver con todo esto.”

“QUIERO QUE TODAS SEAMOS CHOLAS CREYÉNDONOS LO MÁS”


“Las Cholas” nació como parte de su lucha contra el cáncer. “Creé Las Cholas porque yo siempre tuve el pelo por la cadera y me lo tuve que cortar (me hice una peluca con mi propio pelo) y lo último que quería era que la enfermedad me saque el glamour, así que espero ayudar a las que pasen pasen por mi misma situación y a las que no, que usen turbantes. Como un accesorio canchero.”

“NADA TE HACE MÁS LINDA QUE SER VALIENTE Y ESTAR SEGURA DE VOS MISMA”


“Elegí ese nombre porque mis amigas me dicen Chola y yo tengo una personalidad muy fuerte y segura de mí misma. Quiero que todas seamos cholas creyéndonos lo más. Y que ninguna mujer sienta vergüenza o complejos con ella misma”, dice Carmela, que se replanteó sus propios estándares de belleza. “Yo siempre pensé que mi pelo era lo más lindo que tenía, porque siempre me lo halagaron. Ahora estoy con el pelo corto, con la peluca o con un pañuelo y me creo LO MÁS y nadie me puede frenar. En el futuro quisiera ir por la calle, ver a una chica con un turbante y que la gente no diga “pobrecita, tiene cáncer” sino que se ponga de moda y no sea una marca registrada de la enfermedad.”


“NADA PUEDE MÁS QUE LA FUERZA Y GANAS DE VIVIR”

Carmela quiere que se hable del cáncer. Que no sea un tabú. Quiere usar lo que le pasó para ayudar y comparte todo desde las intenciones más nobles y genuinas. “La cura es 80% actitud y lo confirmo cada día. Agarrate a la vida. Cagate de risa de todo, de la muerte también. Nada puede más que la fuerza y ganas de alguien de vivir. Sos vos contra la enfermedad. Creétela, sos mucho más que un par de células malas. Y si te caés, si te tropezás, levantate con la frente 10 veces más en alto.”

Los turbantes de Carmela podés conseguirlos acá, hasta que en el futuro cumpla su sueño de estrenar local propio.