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Economía

Por qué no llegás a fin de mes y en qué estás gastando MAL 💸😩

Actualizada 08/03/2017 05:29

La cosa está dura y a veces no te alcanza la guita. Lo sabemos.

Por eso hablé con Ezequiel Baum, licenciado en economía, especialista en finanzas personales y autor del libro “Ordená tu economía”, para nos tire algo de data para no quedar en cero a mitad de mes:

¿Por qué no llegamos a fin de mes si ganamos lo suficiente, Ezequiel?

Hay dos cuestiones vinculadas al desorden financiero, cuenta:

      “La primera razón es que gastás más de lo que ganás. Esto no pasa todos los meses, sino a veces. Vos lográs tener una cierta estabilidad en tus ingresos y gastos mensuales, pero a lo largo del año se dan imprevistos: compras especiales, viajes, etc., y esto nos lleva a la segunda razón: te financiás mal”

Financiarse mal, explica, significa no planificar cómo pagar tus gastos, y según qué opción elijas puede ser que te termines metiendo en quilombos.

Si sacás muchas cuotas podés estar pagando tanto interés que lo que compraste se termina saliendo de presupuesto, por ejemplo.

O si pagás con débito un gasto muy grande, podés quedarte sin liquidez para el mes en curso y terminás endeudándote para cubrir los baches.

¿Entonces por dónde se va la plata?
  • 1. Gastos hormiga

Se trata de “pequeños hábitos que tenemos incorporados, como por ejemplo ir al kiosco todos los días a comprarnos un alfajor y una coca, los cigarrillos, tomar un taxi. Todas esas cosas que no revisamos y que son parte del día a día, tienen un impacto a lo largo del año.”

Los gastos chicos, cuando se proyectan, escalan muchísimo.

  • 2. No pensar en el medio de pago

Otro de los errores más comunes tiene que ver con "pagar mal". ¿Qué es esto?

      “No preguntar si hay descuentos por pago en efectivo, elegir mal la tarjeta de crédito con la que conviene pagar, tomar demasiadas cuotas más allá de nuestra capacidad de pago, no planificar en qué momento de la semana hacer cada compra”, cuenta Ezequiel.

  • 3. Una idea mágica sobre qué significa ahorrar

Otro sinsentido es, para Ezequiel, “querer ahorrar a base de simplemente separar plata”, como si eso determinara con qué queremos o podemos vivir.

Si necesitás la plata, la vas a ir a buscar donde sea que la tengas. “El ahorro es el resultado de haber gastado menos dinero del que ingresó en un período de tiempo”.

La plata que ahorrás la vas a poder separar recién después de ese período de tiempo, cuando veas si efectivamente te sobró.

Si querés ahorrar y no podés, hay contradicciones entre cómo querés/necesitás vivir y lo que pretendés ahorrar.

¿Entonces qué hacemos para ordenarnos con la guita?

Lo más importante es “aprender a ver las fugas de dinero”, a través de dos acciones puntuales, enumera Ezequiel:

1- Registrar

Llevá un registro de absolutamente todo lo que gastás durante un mes, para usarlo como guía. Anotá todos los gastos, sean de 20 o de 2000 pesos y dividilos en frecuentes y extraordinarios.

Los gastos frecuentes agrupalos en un rubro: supermercado, transporte público, taxis, etc.

Analizalos para buscar hábitos que puedas cambiar para generar ahorros, desde llevarte un táper al laburo, comprar una gaseosa grande y dejarla en la heladera de la oficina en vez de comprar una chiquita todos los días; hasta reducir los taxis. Todo va a generar un ahorro.


2- ORDENAR EL AÑO

Es muy útil armar un plan de cuánto estimás que vas a ganar y gastar en el año.

Por más que haya cambios y contratiempos, te va a ayudar a evaluar el cuartito de helado del sábado vs. las vacaciones que te querés tomar.

Visualizá el equilibrio económico como diferencia entre ingresos y gastos, y tené en cuenta todo lo que querés hacer con tu plata: viajar, cambiar el sillón, comprarte una notebook nueva.