Tenemos el mejor newsletter del mundo mundial. Posta!

Lo escribimos a mano. Un correo por día con noticias para nuestra generación. Simple. Sin vueltas y sin spam 😉

Donaciones

Agus luchó 16 años contra el cáncer de su mamá y te cuenta por qué donar pelo puede cambiar vidas 💪

Actualizada 10/07/2017 08:02

Hace muy pocos días, Lele Pons se cortó el pelo. La foto que subió a su Instagram de su nuevo look tuvo más de 2 millones de Me gusta. Y aunque el corte fue noticia en varios sitios, muy pocos le dieron bola a lo que de verdad quería lograr la influencer: poner en boca de todos la DONACIÓN DE PELO, una movida solidaria que arma pelucas para chicos y adultos que se quedaron pelados por hacerse quimioterapia.


Un mes antes que Lele, Agustina Fenosa (25) también pasó de tener el pelo larguísimo a un corte carré. La primera vez que lo hizo fue cuando tenía 23 años y nos contó por qué.

“Mi mamá estuvo enferma de cáncer muchísimos años. Primero tuvo cáncer de colón, cuando yo tenía más o menos 4 años. Después tuvo cáncer de esófago y de estómago. Le hicieron operaciones y le tuvieron que sacar partes y ponerle prótesis. Ese proceso súper doloroso terminó más o menos cuando yo tenía 22. Al crecer viendo que ella me llevaba a preescolar con un sombrero porque estaba pelada, me involucré mucho con el tema y la enfermedad”.

Después de que su mamá se curara, Agus no dejó de luchar por la causa.

“Ni siquiera me acuerdo cómo lo encontré, pero de alguna forma me enteré de que el pelo se podía donar. Empecé a interiorizarme y encontré fundaciones que hacían pelucas para adultos. Después, googleando un poquito más, encontré otras que les daban pelucas a niños”.


En 2013, un grupo de más de 10 mujeres crearon Dona Cabello Argentina, una página de Facebook que reúne en un sólo lugar la info de todas las organizaciones del país que reciben pelo para hacer pelucas oncológicas.

“Además de difundir el hecho de que este tipo de donaciones existen y se pueden hacer también acá en la Argentina, la idea siempre fue darle una mano a todos los bancos de pelucas y ayudarlos a responder las consultas que llegan todo el tiempo, que van desde cómo funciona el sistema a cómo mandar pelo por correo. Además, nos encargamos de dar fe de que las instituciones que divulgamos son íntegramente transparentes y no hay nada raro atrás”, nos cuentan desde la página.

Estas organizaciones prestan pelucas gratis por el tiempo que dure el tratamiento de quimioterapia de los que las piden, siempre con la condición de devolverlas cuando ya las personas tiene nuevamente su pelo, así esas pelucas pasan a otros.

En Dona Cabello Argentina ninguna es peluquera ni tuvo relación con el cáncer. Son más que nada enfermeras, dentistas, licenciadas en Recursos Humanos, docentes o cocineras con buena onda a las que les parece injusto que, además de sufrir la enfermedad, una persona tenga que pagar desde $ 3.000 hasta más de $ 10.000 por una peluca de pelo natural.

“La primera vez que lo hice doné como cuarenta y pico de centímetros. Me corté el pelo atado, lo envolví como pedían y lloré mucho. Lloré por la enfermedad, porque es algo que me toca muy en lo profundo, y porque me imaginé a una nenita recibiendo mi pelo y siendo feliz”, explica Agus.

Lo que no sabías sobre la donación de pelo (Datos de Dona Cabello)

  • UNA PELUCA LLEVA EL CABELLO ENTERO DE 5 O 6 PERSONAS. CON UN MECHÓN DE PELO SE HACE UNA CORTINA Y SE PRECISAN ENTRE 20 Y 30 PARA HACER UNA PELUCA COMPLETA.
  • HACER UNA PELUCA LLEVA MÁS O MENOS 4 HORAS DE UNA PERSONA SENTADA EN LA MÁQUINA.
  • LA GRAN MAYORÍA DEL CABELLO QUE RECIBEN ES CASTAÑO OSCURO, ¡Y NUNCA ARMARON UNA PELUCA PELIRROJA!
  • HAY GRUPOS EN MENDOZA, ENTRE RIOS, TUCUMÁN, BUENOS AIRES, CATAMARCA, CORRIENTES Y SANTIAGO DEL ESTERO.