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Deportes

Cami es una de las mejores jugadoras de ping pong de Argentina y cuenta cómo es el deporte acá 🏓

Actualizada 14/05/2018 04:57

Camila Argüelles es una de las mejores jugadoras de tenis de mesa del país. Tiene 28 años e integra el seleccionado argentino. Junto a Ana Codina fueron campeonas sudamericanas y además se consagró campeona sudamericana en la modalidad de doble mixto con Horacio Cifuentes.




Nació y vive en Francia. Su mamá estuvo presa durante la dictadura y en 1981 consiguió asilo político allá. Su papá corría en autos y transmitía carreras en Inglaterra, pero en 1982 se declaró en contra de la Guerra de Malvinas y los ingleses le bloquearon la cuenta bancaria, lo expulsaron del país y se fue a Francia.

Cami conoció el deporte en la escuela cuando tenía 10 años porque no le quedaba otra: “Mi madre quería que estudiara italiano en el colegio. En Francia está todo sectorizado por barrios y uno no puede ir a cualquier escuela. El que me correspondía no daba italiano así que pedimos un permiso para cambiarme. Querer estudiar italiano no era suficiente, pero ese colegio tiene un convenio con el club de tenis de mesa así que me anotaron. Pasé las pruebas y me aceptaron a pesar de que era principiante, pero excelente alumna”.

Llegar al seleccionado fue un camino largo: “Como no vivo en Argentina nadie me conocía y recién en el 2005 tuve mi primer contacto. Fui a River y jugué con Kim Hae Ja (una de las máximas figuras argentinas del tenis de mesa), sin saber quién era. En el 2010 entrené dos meses en Argentina y me volví. Me conocían los de Capital pero todavía no había jugado ningún torneo. Recién en el 2012 pude jugar el Nacional en el que salí campeona individual y en equipo. Me invitaron a jugar un selectivo en 2013 y clasifiqué para el Latinoamericano y el Mundial. ¡Así empezó todo!”


Cuando juega en equipo lo hace con Ana Codinas. “Cuando jugamos por primera vez en el Latinoamericano del Salvador 2013, no tuvimos ningún problema, fue como si siempre hubiésemos jugado juntas, nos sentimos cómodas en seguida y de hecho quedamos subcampeonas”, dice.

Las chicas están 29 en el ranking internacional pero Cami aclara que acaba de cambiar el sistema entonces está todo patas arriba: “No refleja el nivel real aunque nos agrade estar tan bien rankeadas”.


Gracias al tenis de mesa Cami conoció Bélgica, Alemania, Polonia, España, Suecia, Finlandia, Luxemburgo, Malasia, El Salvador, Colombia, República Dominicana, Chile, Puerto Rico, Canadá y Cuba.

“Los viajes los aprueba y los paga el ENARD. La ropa para jugar de los equipos la da el patrocinador de la selección o el Comité Olímpico en caso de los Odesur, Panamericanos y Juegos Olímpicos. También algunos tienen un patrocinador que les da la indumentaria y las paletas pero yo no tengo”, explica.

Además de gastarla como jugadora, Cami es doctora en biología celular. “Ahora no estoy teniendo actividad de investigación. Pero durante el doctorado era difícil lograr un entrenamiento regular y a veces estaba una semana sin poder jugar por los experimentos o presentaciones que tenía que hacer. Por suerte mi directora siempre me apoyó y con una buena organización lograba entrenar al mediodía por ejemplo, pero siempre tuve que priorizar la tesis”.

El tenis de mesa también es conocido como ping pong. “Para mí no hay diferencia. Pero hay mucha gente a la que le molesta. Tal vez sea porque en Francia es muy común decir ‘me voy al ping’ entre los tenismesistas y no se considera una ofensa”, dice Cami.

Y cuenta que cuando viene a Argentina va al café San Bernardo: “Hay muchos que me dicen ‘¡Tenemos que jugar. Mirá que soy bueno!’, pero pocas veces tengo la posibilidad de jugarles”.

Cami piensa en seguir mejorando y por eso su mayor objetivo va de la mano: “¡Clasificar a los Juegos Olímpicos, sin duda, es lo más lindo que le puede pasar a un deportista!”.


¿TE ACORDÁS DE “SONGUITO”?

Liu Song, más conocido como “Songuito”, es un chino nacionalizado argentino que en 2011 ganó la medalla de oro individual en tenis de mesa en los Juegos Panamericanos de Guadalajara y su festejo fue mega conocido.

“Ganar un campeonato tan importante siempre es bueno para un deporte como el nuestro. En ese momento casi no tenía contacto con la Federación así que no puedo decir hasta qué punto el título favoreció al tenis de mesa pero sin dudas tuvo mucha publicidad”, cuenta.

Cami explica que la Federación Argentina de Tenis de Mesa está creciendo: “Hay muchos jugadores. Viene creciendo pero todavía le falta muchísimo para llegar a un nivel comparable a algunos país europeo por ejemplo”.