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Ciencia

¿Messi es el mejor jugador del mundo? Esto opina la ciencia 🔬

Actualizada 19/07/2017 03:43

Casi nadie duda de que Leo es el mejor jugador del mundo, pero para aquellos que todavía tienen sus reservas, que les parece si ponemos a Messi bajo el microscopio y vemos que tiene que decir al respecto la ciencia.

Por su contextura más pequeña y liviana que la de otros cracks (y sí, no íbamos a dejar al Diego sin el reconocimiento que merece), se puede pensar que Lio fue básicamente diseñado para la velocidad, agilidad y el equilibrio.

Biomecánicamente hablando, difícilmente se podría diseñar una estructura mejor en un laboratorio.


Y lo que le puede faltar en músculo y fuerza, claramente lo compensa con su habilidad para gambetear, usando cambios de ritmos explosivos, frenando a gran velocidad en unos centímetros y dejando en muchas ocasiones que el defensor se equivoque primero.

¿Cómo lo hace? ¿Su habilidad es innata y genética? ¿O es algo que se puede aprender?

Genes vs. Ambiente

Si vamos a hablar de Messi no podemos pasar por alto uno de los primeros capítulos de su historia: cuando a los 11 años se le diagnosticó una deficiencia en la hormona de crecimiento, que llevó a que le dijeran que era “muy bajito para jugar”.

Entrando ya un poco en la ciencia, un artículo publicado en el British Journal of Sports Medicine dice que al performance deportiva de elite es el resultado del entrenamiento y los factores génicos.

Esto quiere decir que Messi comenzó a formarse como jugador partiendo con desventaja por culpa de sus factores géneticos. Siendo más pequeño y con menor desarrollo, fue el entrenamiento (y el esfuerzo, claro está) lo que compensó esta desventaja genética.

Siguiendo esta teoría, todas las habilidades que perfeccionó para compensar su falta de desarrollo muscular mejoraron aún más cuando el tratamiento financiado por el Barça compensó el defecto genético.

Entonces si tomamos un niño que ya muestra ser prodigio con un defecto genético y se corrige ese defecto con la medicina, el resultado es un múltiple ganador de balones de oro.


Velocidad, fuerza y Resistencia

Un estudio hecho en la Universidad John Moores en el Reino Unido encontró que los movimientos no ortodoxos – correr hacia atrás o de costado, acelerar, desacelerar y los cambios bruscos de movimiento – son mucho más agotadores que correr normalmente. Para decirlo en criollo, gambetear te cansa más y más rápido que correr detrás de la pelota.

Volvamos a Messi y sus genes: la velocidad y la potencia están influenciadas hasta un 90% por factores genéticos, mientras que la resistencia entre un 40 a 70%. Entonces, es claro que Leo nació con una gran resistencia y velocidad, si le sumamos el entrenamiento y la corrección del problema hormonal, seguimos sumando puntos.

Eficiencia

Una de las críticas que le hacemos a Messi los argentinos es que no corre. De hecho, un artículo publicado en ESPN dice que el 10 corrió solamente 1,4 km más que el arquero del Barça y la mitad de lo que corrió el goleador del Atletico en un partido en el que el Barcelona perdió 1-0.

Pero como leímos antes, el tipo de juego de Leo demanda más energía y es más agotador que otros tipos de juego. No sabemos si lo hace conscientemente o no, pero no hay dudas de que Messi es muy estratégico en el uso de su energía.

Resumiendo: lo que hace a Messi ser Messi no es una receta simple, sino que es un combo complejo entre lo que traía innato y el ambiente que lo rodea, y por qué no, un poco de esa magia que no se puede explicar.


Paula González