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arte

Hace 24 años Tito se quedó sin casa y armó una TERRIBLE mansión con botellas 👏

Actualizada 22/07/2017 05:01
Tito Ingenieri se define como un obrero del arte, pero para nosotros es un CRACK.

Mandó a talar un árbol que tenía en el patio, pero terminó cayéndose sobre su casa y la hizo percha.

Le quedaron algunas columnas, tiró una lona encima y así la piloteó. Un día se cansó de vivir mal, se puso a pensar y de repente vio en el río un montón de botellas flotando (él vive a pocas cuadras de la ribera de Quilmes) y la cabeza le hizo un tremendo click.


Ahí, con la ayuda de bares y boliches de la zona, empezó a juntar botellas y a armar su casita. Dice que se inspiró en el faro del fin del mundo y también en una foto que vio alguna vez.



Así fue construyendo su hogar. Hoy la casa tiene un taller donde trabaja su esposa, un depósito para las herramientas de Tito, otro donde guarda sus trabajos, y además, la torre de tres pisos.


Fabricó muchos de los muebles que tiene, hace esculturas en hierro, hizo una bici de madera y con chatarra armó una moto QUE FUNCIONA.


Le llevó 24 años construirla, y la terminó hace uno y medio. Fue nombrada “Casa Museo” y Tito ciudadano ilustre de Quilmes. También lo visitaron los medios de comunicación más grosos del país, National Geographic, está en él Guinness y hasta hicieron una película de su vida.


A pesar de todo eso, no le importa físicamente la casa. Dice que fue un desafío que se propuso y ya lo cumplió. Lo importante para él es dejar el mensaje de que no hay excusas para tener un lugar digno donde vivir.


Su sueño es que el día de mañana exista un barrio de casas de botellas. Su próximo desafío ya está en marcha: construir otra pero con chatarra de autos.