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Argentina

Jennifer e Irene, dos mujeres que sufrieron violencia obstétrica cuando necesitaban más cuidado 😡

Actualizada 15/03/2017 10:32

Al parir, la mujer necesita más que nunca contención y afecto. En estos dos casos hubo una total deshumanización. Y uno terminó en muerte. Conocé tus derechos y exigilos.

La violencia obstétrica es una forma de violencia de género. Es la violación de los derechos básicos de la mujer por parte de los profesionales de la salud antes, durante y después del parto.

Los datos del Observatorio de Violencia Obstétrica (OVO) son tremendos: 4 de cada 10 mujeres paren solas, la mayoría no recibió información de los procedimientos o del estado de su bebé y además fueron maltratadas por los médicos.

Por otra parte, en Argentina hay una epidemia de cesáreas: la OMS sostiene que no hay evidencia científica para que se hagan en más del 15% de los casos.

Pero en nuestro país superan el 30%. Incluso hay clínicas en las que los nacimientos por cesáreas llegan al 80%.

Te contamos dos casos. Uno terminó en muerte y se podía haber evitado.

“MI HERMANA MURIÓ COMO UN PERRO”. EL CASO DE JENNIFER FARÍAS


Andrea Farías le cuenta a UNO la terrible historia de su hermana Jennifer, que falleció en el 2012, tres días después de parir en el Hospital Santojanni.

“Jenny se internó y al otro día da a luz, pero a nosotros, la familia, no nos informaron nada y se enojaron cuando les preguntamos”, cuenta.

“El bebé nació a las 5 de la mañana y recién a las 10 pudimos verla. La encontramos esperando en un costado porque no había camas, toda enchastrada. Finalmente la ubicaron en una cama. Y mi mamá le pidió unas sábanas a la enfermera, que le contesta de mala manera ‘esta nena se portó re mal, se portó como una nena de mamá… y esto no es un hotel para andar pidiendo sábanas a cada rato’”.

La historia empezó mal, pero esto no fue nada comparado con la odisea que vivieron después.

“Al otro día Jenny empezó a manifestar que estaba cansada, que no dormía bien y no tenía fuerzas ni siquiera para amamantar al bebé. Como era parto natural no nos dejaban quedarnos porque según ellos tenía todo normal. Le quisieron dar el alta al tercer día”, cuenta la hermana.

La Ley de Parto Respetado N°25.929 indica, entre otras cosas, que la mujer en relación con el embarazo tiene derecho a estar acompañada por una persona de su confianza durante el trabajo de parto, parto y postparto.

Pero la violación de derechos de Jenny siguió:

“A la madrugada del día siguiente nos llama llorando porque nadie le daba bolilla y las enfermeras la trataban mal. Mi mamá fue al hospital y vio que las enfermeras estaban durmiendo o mirando la tele, pese a que mi hermana les había dicho que se sentía mal. Recién al otro día apareció la doctora y mi mamá le reclamó que le haga estudios. La médica no dejó que la acompañaran y dijo que fuera sola porque ‘total era medio metro nada más’. Jenny se fue agarrándose de las paredes porque no tenía fuerzas y se desvaneció. Los médicos aparecieron una hora después y dijeron que todos los estudios anteriores le habían salido normales. Después, cuando yo pido la historia clínica, deducimos que habían confundido los análisis con la otra paciente, también de apellido Farías, a quien le daba todo mal y la medicaban. Ese miércoles 18 de julio Jenny entró en paro cardiorespiratorio y no había un tubo de oxígeno en toda la sala de maternidad del primer piso”.

“Cuando llega la unidad coronaria, le dicen a mi mamá ‘no pudimos hacer nada, Jennifer falleció”.



“LOS MÉDICOS ME DIJERON QUE MI HIJO NO PASABA DE ESA NOCHE”. LA HISTORIA DE IRENE TKACZUK


Irene tiene 24 años y en febrero de 2016 nació su bebé en el Hospital Materno Infantil de San Isidro, denuncia de por medio.

Ella cuenta que tuvo pocas consultas con su médico y pese a que su embarazo era de alto riesgo, siempre la trataron mal o no la atendían por falta de tiempo.

“El vaso rebalsó cuando me dijeron que no podía entrar acompañada a la cesárea. Mi mamá pudo entrar gracias a que yo denuncié al hospital en la Defensoría del Pueblo después de que me amenazaran con que no iba a poder tener a mi bebé en ese hospital. Lo tuve que hacer vía mail y teléfono porque yo tenía reposo por fisura de bolsa”.

El primer día su bebé estuvo muy grave, y siguió cuatro días con respirador y doce internado en neonatología.

Los médicos me trataban mal, me decían que mi hijo no pasaba de esa noche. A mi bebé no lo aspiraron y tragó líquido amniótico y meconio. Por toda esa complicación ahora mi bebé tiene una enfermedad inmunológica, está en estudio y nos internamos seguido”, dice Irene.

Ella, además, tuvo complicaciones que provocaron que la derivaran a otro hospital, mientras su hijo recién nacido seguía internado en neo.


CONOCÉ TUS DERECHOS

Es importante que si estás embarazada, vos y tu acompañante lean la Ley de Parto Respetado para poder hacer valer tus derechos.

Si sufrís violencia obstétrica, es importante que hagas la denuncia. Podés informarte cómo hacerla acá.