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Apps

¿Nos sigue dando PUDOR O VERGÜENCITA decir que usamos apps para el levante?

Actualizada 23/11/2016 06:15

Se lo pregunté a varios chic@s que las usan. Algunos prefieren usarlas de CALLADITOS, pero otros tienen CERO DRAMA en blanquearlo.

Todos las usamos aunque sea una vez. Todos las negamos, aunque sea una vez. ¿O no?

La pregunta: ¿Nos sigue dando cosita, pudor o vergüencita admitir la verdad o vamos al frente?

Para averiguarlo conversé con Juan Diego (31), Christian (29), Natalia (23), Lorena (35), Felipe (29) y Carolina (25).


Todos las usaron alguna vez y no les parece un problema comentar que conocieron minitas y tipitos a través de su celular. Incluso nos contaron varias ventajas:

“Te podés cruzar con alguien fuera de tu círculo social, que no tiene nada que ver con vos. Hay cierta conveniencia de no tener que salir y encarar”, nos cuenta Juan Diego.

Lorena, por otro lado, tira: “Son muy cómodas, es como ir a un bar en pantuflas y no hace falta producirte”.

Aunque no todo es color de rosa: “Te podés llevar algunos chascos”, admiten todos.

Esta, sin embargo, no es la experiencia de Santiago (27) y Agustina (26), que se conocieron a través de Tinder y llevan juntos alrededor de dos años y medio.


Al principio no les blanquearon a todos que se habían conocido por una app. Sin embargo, ahora lo gritan orgullosos.

“Nadie me dijo nunca nada por estar en Tinder, creo que era yo la que más me juzgaba”, confiesa Agustina.

Cuando conoció a Santiago, Agustina no estaba buscando nada demasiado serio. Es que estaba a 4 meses de irse a Holanda por medio año.

Pero cuando se acercaba el momento en el que ella iba a subirse al avión, decidieron seguir con la relación a pesar de la larga distancia. Ahora viven juntos hace un año.


Resume, por otro lado, Natalia:

“Algunas personas dicen que las apps para citas son muy superficiales. Es cierto que a veces podés descartar a alguien muy interesante por una boludez que no te gustó, pero cuando conocés gente de otras formas (en una fiesta en la casa de un amigo, en un bar, un boliche…) lo primero que te llama la atención es si te atrae físicamente, después te ponés a charlar y si se caen bien coordinan para encontrarse. En las aplicaciones es lo mismo, pero con cinco fotos y un chat - y tenés acceso a un montón de gente que sino jamás te habrías cruzado”