Tenemos el mejor newsletter del mundo mundial. Posta!

Lo escribimos a mano. Un correo por día con noticias para nuestra generación. Simple. Sin vueltas y sin spam 😉

Amor

Lo que aprendí sobre las relaciones después de la separación de mis viejos 🙄

Actualizada 12/12/2016 08:27

Unos meses antes de cumplir 24, mis viejos decidieron separarse. Ver a tu familia pasar por esa situación nunca deja de ser angustiante, pero tener veintitantos te permite ver las cosas desde otra perspectiva.

No me lo esperaba, y enterarme de la noticia me sacudió internamente y también sacudió la visión que tenía sobre las relaciones, tanto de todas las relaciones en general como de las mías.

A partir de ese momento empecé a ver todo con otros ojos. Y un año y pico después aprendí un par de cosas que quiero compartir con vos.

No toda separación es una relación fallida

Las relaciones fallidas son esas relaciones infelices que se estiran por costumbre, miedo o comodidad.

Las relaciones en las que ambas personas fueron felices pero que después de un tiempo, cuando las cosas dejaron de funcionar, se terminaron, no son un fracaso.

Se trata simplemente de algo lindo que duró lo que podía durar. Fue una relación exitosa, pero con final. 


NO TODAS LAS RELACIONES DURAN PARA SIEMPRE (Y ESO ESTÁ BIEN)

Esto también me hizo pensar que tal vez deberíamos hacer las paces con el hecho de que no siempre exista el "para siempre".

No digo que sea imposible que dos personas vivan "felices por siempre", como aquellos cuentos que leíamos de chicos.

Pero en una época en donde todo cambia tanto ¿Qué nos hace pensar que nosotros no vamos a cambiar? Si los tiempos cambiaron ¿por qué las expectativas que ponemos sobre las relaciones no?

Ahora vivimos mucho más tiempo que antes, y es probable que todos tengamos varias parejas a lo largo de nuestras vidas, disfrutemos con cada una de esas personas, aprendamos de ellas, y en algún momento tengamos que dejarlas ir.

Sin embargo, lejos de ponerle un tinte pesimista a esta reflexión, creo que estaría bueno que aceptemos que es una posibilidad, y que es algo humano y natural.


TIREMOS LA CHECK-LIST

A veces nos enamoramos más de la idea de una persona que de la persona en sí. Nos gusta porque llena casi todos los casilleros de nuestra "check list" (esa lista que tenemos en la cabeza de cosas que suponemos que tiene que tener una persona para que nos atraiga).

Pero si nos ponemos a pensar y hacemos un poco de autorreflexión, tal vez realmente no disfrutamos tanto pasar tiempo con él o ella.

Y sin embargo otras veces nos cruzamos con gente que pensamos que jamás nos gustaría y sin embargo terminamos conectando de una forma genial y totalmente inesperada.


SÍ A LA COMUNICACIÓN

Cuando se trata de relaciones, comunicarse y expresarse debería ser la regla desde el primer minuto.

De ahí a estar de acuerdo es otra cosa, pero es importante que sintamos que podemos ser nosotros mismos y decir lo que nos pasa, aunque hayan pasado tres semanas o diez años desde que conocimos a esa persona.