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Amor

3 personas te cuentan cómo es ser el tercero en discordia de una pareja 😬

Actualizada 21/02/2017 07:30

Recolectamos historias de personas que fueron “el/la otro/a” y te contamos qué aprendimos.

“Pensé que iba a ser una cosa de una vez”

Vicky (30) se vió con un amigo que se había mudado a Boston con su novia y estaba de vacaciones y esa noche, se vieron más que como amigos. “

El tiempo pasó y yo seguí, a distancia salvo cuando venía de visita. Con los años nació el amor por parte de ambos pero no cambió nada: se casó igual, y a pesar de las dudas nunca hubo un plan de dejarla. Pero yo me quedaba. Uno imagina la posición de amante como algo sensual, pero es un lugar horrible: no tenés lugar, aunque te lo inventen.”


“La cuestión de la atracción por lo prohibido tiene que ver con la estructura misma del deseo, es algo que nos atraviesa”, nos dice la Lic. en Psicología Mariela Andrea Cianciosi (M.P 53459).

“No sabía en lo que me estaba metiendo”

Muchas historias no empiezan con las cartas sobre la mesa. Así es la de Ana (29) que a los 23 se encontró en una situación de a tres a la que había entrado contando dos. 

Noté actitudes raras, lo confronté y me lo negó: me convencía de que era mi paranoia, mi inseguridad. Al año me admitió que se iba a casar, y no conmigo. Yo estaba enamorada y él era muy manipulador ”. Todo terminó cuando ella lo obligó a confesarse con su novia que igual, más tarde, se convirtió en su esposa.


“La continuación de la historia pertenece a la singularidad de los sujetos: algunos se contentan con la posición del amante. Otros aspiran a armar una pareja. Y negocian entre lo que el/la comprometido/a puede dar y lo que se espera.”, nos cuenta Mariela.

“Siempre vuelvo”

Pedro (27) se enamoró de una compañera de oficina que sabía que estaba conviviendo con otro hacía una década. “Estuve atrás de ella un año hasta que me dio bola. Ahora hace tres que trato de convencerla para que se separe, pero año tras año veo cómo hace planes con él… no la puedo cortar, aunque trate: siempre vuelvo”.

En las tres historias, los personajes comprometidos engañan: “Una infidelidad no es un acto injuriante que se realiza a un otro sino que es al vínculo. Hay algo ahí que no funciona y hace que uno de los dos vaya afuera a buscar la solución”.


Si esa es “la solución”, ¿Por qué estas relaciones suelen no llegar a nada? Mariela nos explica: “La estructura psíquica olvida constantemente que esas uniones tan perfectas duran un segundo porque el deseo salta de un lugar a otro. Lo que ayer quería, hoy no me atrae tanto.”

“Creía que no merecía otra cosa”

Vicky cuenta que esa noche inicial duró tres años más y muchísimas idas y vueltas, pero encontró su salida: “Pude cortar cuando encontré una pareja que me daba el lugar no sólo que quería, sino que necesitaba. Antes creía que no merecía otra cosa. Ahora sé que lo que necesito es lo que no tengo que rogar.”